19 may. 2014

Mi tapete... mi maestra...



 
Este tapete me lo ha hecho, bueno, me lo ha mandado hacer, una persona muy importante para mí, Pilar Beltrán.


Ella me inoculó el veneno de la literatura. Ella fue mi maestra hasta los 15 años. Aunque luego seguí teniendo contacto con ella, toda la vida hemos tenido contacto.

Digo que me lo ha mandado hacer, pero para mí tiene el mismo valor que si lo hubiera hecho ella. Aunque durante su vida ha tejido verdaderas maravillas a ganchillo, su pulso ya no responde a su deseo de seguir.

 Me prometió un tapete de ganchillo. Se enfadó porque no le quedaba como antes, me enseñó un trocito que  no consideró perfecto, aunque a mí me gustó. Como no se deja "entabanar" como dice ella, no cejó hasta que no solucionó la forma de hacerme un regalo. Lo mandó hacer!

Si con las labores es una artista, como maestra fue de esas personas que ojalá todos hubiéramos tenido cerca. Nos hacía disfrutar de las clases, bueno de todas no, la verdad, era muy exigente, pero en la misma medida, muy cercana...

Tenía más de cuarenta alumnas en la clase, de diferentes grupos, así que tenía que organizar las clases de manera que todas tuviéramos trabajo y ella pudiera atender a cada grupo y a cada alumna, en sus diferentes necesidades y lo conseguía.

En aquel entonces, nos examinábamos por libre en el instituto que nos tocaba por zona, lo que suponía que te jugabas el curso en dos o tres días que duraban los exámenes, por lo que para sobrevivir, necesitábamos empollar en el sentido más literal de la palabra. Y empollábamos, claro que sí, pero ella siempre procuró que entendiéramos aquello que nos tocaba en todo momento y que no nos fuera tan cuesta arriba. Y para aquellas materias que no había otra solución que memorizar, nos enseñaba trucos y nos recalcaba mucho lo que pensaba que nos costaba más.

Se quedaba fuera de hora con las chicas que tenían más problema,  incluso a las que íbamos mejor nos hacía responsables de ayudar a las más rezagadas. Todo con cariño, todo con humanidad...

...todos los verbos que acaban en bir se escriben con b menos hervir, servir y vivir...la gramática su gran lucha, la literatura su pasión.

Tuvimos que leer y analizar morfológica y sintácticamente algunos libros. Uno de los que más dolieron fue Peñas Arriba de José Mª de Pereda... Hacer comentarios de texto era otra de sus técnicas. Pero consiguió su propósito, hizo de nosotras no sólo gente preparada, sino gente crítica.

Hoy, con la distancia que nos da el tiempo valoramos muchísimo el haber podido contar con una persona como ella al principio de nuestra vida... Gracias señorita Pilar! por todo, y además... por el tapete!!!!

1 comentaris:

Trini Altea dijo...

Precioso tapete y que buenos recuerdos me trae mi madre siempre estaba haciendo preciosidades de estas ya con sus 95 años....le pesan. Besos