23 may. 2009

De la importancia del diálogo.



Hace muchos años que leí este libro. No me gustó especialmente, pero siempre he recordado esta parte de él, dónde explica claramente cómo es de importante el diálogo, el atreverse a mostrar nuestros sentimientos... Esta noche pensaba en ello y lo quiero compartir con vosotros.

La cámara nupcial desaparece bajo montones de flores. Sobre bandejas de plata, están dispuestas en pirámides frutas y confites. En los pebeteros situados en las cuatro esquinas de la habitación se consume el amizcle y el sándalo, En el medio está dispuesto, inmenso, el lecho guarnecido de raso blanco y cojines de encaje. "Una verdadera cama de cortesana", piensa Selma, recordando las superproducciones de Hollywood.

Alrededor de ella, se afanan las mujeres. Le han puesto un caftán de seda e, infatigablemente, cepillan sus cabellos rojos que no dejan de maravillarlas. "El sol del crepúsculo aureolando la luna", repiten, haciendo alusión a su tez blanca, "tan deslumbrante como el astro de la noche".

Desde hace mucho rato, la novia está lista. Apoyada en sus almohadones, espera. ¿Qué hace Amir?.


Sentadas en el suelo las mujeres charlan masticando pan, que escupen en forma de largos chorros rojizos en recipientes colocados por doquier. A cada escupitajo, Selma se sobresalta: jamás podrá habituarse. Las mujeres ríen. "¿Se burlarán de ella?".


El tiempo pasa. ¿Qué parece, sola en aquel enorme lecho? Humillada, Selma aprieta los labios: y no debe mostrar su confusión!.


Al cabo de una hora, aparece finalmente Amir. Estaba con su hermana, Rani Aziza, que debía solucionar un problema urgente. Selma se siente ofendida. Un problema urgente... inventado escrupulosamente para demorar a su hermano y mostrar públicamente su poder frente a la nueva esposa. Mientras las mujeres salen de la habitación bromeando alegremente sobre la noche que comienza, ella estalla en sollozos.


"¿Qué sucede querida?" Amir se coloca junto al lecho. Mira a su joven esposa con inquietud. "¿Estáis enferma?".


Con la cebeza hundida en los almohadones, Selma gime.


"Llamaré a un médico"


"¡No!".


Encendida, se incorpora. ¡Así que no entiende nada!.


Amir titubea. ¿Qué hacer? Ella parece enfurecida. ¿Ha dicho algo que la haya ofendido? Hace un rato parecía tan feliz, durante la ceremonia. ¿Qué sucede?. Tiene ganas de estrecharla entre sus brazos, de consolarla, pero no se atreve: sin duda va a rechazarlo.


...¿Por qué se queda ahí mirándome? Tengo frío. Si pudiera abrazarme, besarme, darme calor...


"...¿Qué imbécil soy!", piensa él. "La pobre está simplemente aterrorizada. Seguramente cree que voy a precipitarme sobre ella y a exigir mis derechos... No comprende que la respeto. Esperaré a que se acostumbre a mí. Hay mucho tiempo."


Se sienta al borde de la cama.


"El día ha sido agotador, tendréis ganas de dormir. No os molestaré."


Estupefacta, Selma lo mira. "¿Se burla de ella? ¿Es tan poco deseable? Ella, había soñado tanto con este momento... ¡Qué idiota! Sin embargo, sabía que no era un matrimonio por amor: pues bien, simplemente le está haciendo comprender que ella no lo gusta."


Valientemente, endereza los hombros y con aire de indiferencia le dice: "En efecto, estoy agotada. Buenas noches."


Se hace un ovillo al otro lado de la cama. Amir suspira. Al menos esperaba una sonrisa, una palabra afectuosa, señal de que apreciaba su delicadeza. A su vez, se tiende, suavemente, para no molestarla. Desde hace meses contempla la foto y espera encontrarse junto a ella... No era así como había imaginado su noche de bodas.


Kenizé Mourad

De parte de la prencesa muerta.


2 comentaris:

Tanhäuser dijo...

También leí ese libro y, como te ocurrió a ti, tampoco me gustó demasiado.
No recordaba ese párrafo, pero ahora que lo has desempolvado, debo confesar que me ha hecho pensar y que intentaré buscarlo para releerlo con calma.
Besos

CANTO EN FLOR dijo...

Yo recuerdo otro diálogo, creo va así:
Él... Te sucede algo?
Ella...No ,NADA...
Él...Nada de NADA, o NADA, de sigue preguntando?

Yo prefiero decir y preguntar, te habrás dado cuenta?
Feliz fin de semana, ya les mandaré noticias, vale?
Un abrazo para mi amiga Mary!